10 FEB.
Sobreviví a mis primeros años de Emprendedora

Sobreviví a mis primeros años de Emprendedora

Dicen que la mayoría de las nuevas empresas no sobreviven el primer año y esto se debe muchas veces a cuestiones financieras. Cuando celebramos el tercer aniversario de mi empresa no dejaba de pensar en eso. Creo que habíamos sobrevivido estos 3 años porque mi socia y yo somos extremadamente cuidadosas con los gastos que hacemos.

Cuando volteo a ver a todos mis amigos asalariados saliendo de viaje por todo el mundo, tengo que hacer un ejercicio mental para recordar las razones por las que estoy haciendo esto y reafirmarme que, mi pequeño sueldo es parte de nuestra estrategia para mantener la empresa funcionando.

Otro amigo emprendedor nos contó uno de los errores que cometió cuando empezó a tener clientes y cuentas grandes: “Es como la pasta de dientes… cuando está lleno el tubo le pones tanta pasta al cepillo que la mayoría se cae con el chorro de agua, pero no te importa porque tienes mucha pasta todavía.” Aunque en teoría cada negocio es distinto, en la práctica ya he aprendido dos o tres cosas que les puedo compartir para ahorrarles un poquito de tiempo y ataques de ansiedad.

1. Los clientes grandes pagan tarde

Me parece un modelo muy agresivo para las pequeñas empresas, pero así funciona en la mayoría de los casos.

Queremos pensar que al lograr cerrar una cuenta grande va a cambiar todo el panorama para nuestra empresa. La realidad es que no podemos rechazar una oportunidad con una gran empresa porque equivale a mayor ingreso y más experiencia y reconocimiento en el mercado.

El problema es que estas empresas pagan a 90 días si bien nos va… puede ser incluso a 120. En este punto es cuando las pequeñas cuentas se vuelven clave para sobrevivir el tiempo de espera y seguir operando.

Tip: Calculen cuántas cuentas pequeñas necesitan para aguantar una grande.

2. No caigan en la tentación

Cuando recibimos un ingreso fuerte en la empresa es cuando pensamos en todas las cosas que queremos comprar para modernizar/facilitar/decorar/equipar la empresa. No se trata de no invertir, no se trata de no gastar; se trata de tener definidos nuestros costos operativos.

¿Qué pasa si el próximo año no me vuelve a contratar esta empresa? Para nosotras, como para la mayoría de los negocios, el capital humano es el más importante. Cuando recibimos un ingreso fuerte nos encargamos primero de adelantar o reservar meses de nómina, renta y demás gastos operativos. Después de esto ya comenzamos a evaluar inversiones, bonos, etc.

3. Aprende, renueva y reestructura

Por más encariñados que estemos con algo que hayamos hecho para la empresa cuando empezamos, llámese logo, estrategia o lo que gusten. La probabilidad es que cuando empezaste a emprender no habías tenido tanta oportunidad de equivocarte.

Así como los celulares o Facebook, el mundo cambia todo el tiempo y uno de los peores errores que puedes cometer es aferrarte a algo que, seguramente ya notaste o ya te dijeron, no funciona.

A veces reaprender es uno de los retos más difíciles, pero pueden ser la clave para que tu empresa llegue a donde tú planeaste.