02 SEPT.
Testamento: Un acto de amor.

Testamento: Un acto de amor.

Es bien sabido que planificar nos brinda tranquilidad. Las personas hacemos planes grandes y pequeños todo el tiempo. Cuando nos despertamos hacemos un plan sobre cómo distribuiremos nuestro tiempo del día o con qué obligaciones debemos de cumplir. Cuando nos vamos de vacaciones ahorramos con tiempo para nuestro viaje, escogemos el hotel donde nos hospedaremos o las actividades que haremos. También hacemos planes sobre cómo queremos vivir en nuestra vejez o por lo menos nos imaginamos cómo queremos vivir en 10 o 20 años. Sin embargo, lo que pocas veces hacemos es pensar en el momento en el que ya no estaremos en este mundo.

Lo que es seguro es que todos en algún momento partiremos y es importante dejar un plan para que todos nuestros asuntos queden en orden y no heredemos problemas a nuestros seres queridos. Algo que nos permitirá mantener ese orden es el testamento, un documento donde aseguramos nuestros bienes para cuando no estemos aquí, es decir, decidimos qué se harán con ellos. Sin importar cuántas pertenencias o propiedades tenemos, debemos considerar este documento para evitar complicaciones en el futuro.

México está en los últimos lugares de los países de la OCDE en cultura testamentaria; solo 1 de cada 20 personas prepara su testamento ya que el resto piensa que si hace uno es posible que muera antes. No preparar un testamento a tiempo puede provocar problemas a la familia como trámites y gastos elevados que pudieron ser previstos.

Pero, ¿cómo lo hago?, ¿cuándo debo hacerlo?, ¿dónde lo hago?. Aquí te decimos:

¿Cómo?

Para hacer un testamento es necesario ir a una notaría pública y realizar el documento en donde se indicará cómo será la repartición de los bienes. Ahí podrán explicarte y orientarte mientras están redactando el documento. Cuando termina, se lee otra vez y si estás de acuerdo, se hace la firma del testamento.

Como testador, tendrás que elegir las personas que formarán parte del documento:

  • Heredero: la persona que se quedará con los bienes, derechos y deudas.
  • Legado: la persona a que se le deja un bien en específico (casa, coche, etc.).
  • Albacea: la persona que se encargará de hacer los trámites cuando sea necesario.

¿Cuándo?

Puedes preparar un testamento desde el momento en el que cuentas con un bien de valor económico, como un coche, una casa o cualquier bien que deseas que quede en buenas manos.

La edad dependerá de la entidad en donde se realice el testamento:

Desde los 14 años: Chihuahua, Coahuila, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco y Tlaxcala.

A partir de los 16 años: Aguascalientes, Baja California Norte y Sur, Campeche, Chiapas Colima, CDMX, Durango, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Edo de México, Morelos, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Querétaro, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Veracruz, Yucatán y Zacatecas.

A partir de los 18 años: Jalisco y Michoacán.

¿Cuánto cuesta?

El costo es de $4,500 aproximadamente, pero en septiembre siendo el mes del testamento habrá descuentos de hasta el 50%. Además de que ampliarán los horarios de atención y podrán darte asesoría si lo necesitas. Acércate a la notaría pública más cercana para que te den más indicaciones.

¿Qué pasa si muero sin un testamento?

Si cuentas con bienes o deudas y no preparaste un testamento al momento de tu muerte, por ley se establece quiénes heredarán tus bienes empezando por los familiares más cercanos: primero, hijos y esposo/a o concubino/a, después padres, tíos, primos y sobrinos. Este proceso debe llevarse a cabo ante un notario, lo que es más rápido una vez que se declaren los herederos y albacea. Si existen complicaciones, el proceso tendrá que ser judicial, lo que tardaría más tiempo y dinero. En caso de no haber herederos los bienes entonces serían destinados a la beneficencia pública.

¿Las deudas se heredan?

Normalmente, nadie tiene la obligación de pagar las deudas de la persona fallecida, sin embargo, puede existir obligación si es cónyuge por bienes mancomunados, albacea estipulada en el testamento, además de los obligados solidarios como aval o fiador, quienes hayan firmado esa obligación.

En la mayoría de los casos, en cualquier crédito otorgado se tiene la obligación de contratar un seguro de vida, así si la persona muere esta deuda es liquidada, lo que también protege a los familiares. Cuando alguien fallece se debe notificar a las instituciones financieras en las que la persona estuvo afiliada para que se puedan cancelar los créditos. En la mayoría de los casos este seguro de vida solo es válido si el pago de la tarjeta se encuentra al corriente en el caso de que la persona fallece por lo que es importante conocer todas las condiciones al momento de contratarlo.

No heredemos problemas, recuerda que realizar un testamento es un acto de amor.

Lidh

Experta en finanzas